Problemas con el MacBook Air

Thursday, 2 de January de 2014

Hace poco renové Mac, esta vez pasándome al MacBook Air. Es uno de los mejores ordenadores que he tenido nunca, pero por desgracia, está lejos de ser perfecto. Tiene unos cuantos fallos, aunque por suerte, algunos tienen solución:

El perfil de pantalla. La mayoría de MBA llevan pantallas LCD fabricadas por el LG. El perfil de colores es muy mejorable. Por suerte, tiene muy fácil solución. Y en minutos, la pantalla se vuelve a ver como debería verse.

El bug del apagado de pantalla. En los MBA de mid-2013, al apagar la pantalla, hay un breve periodo entre que se la pantalla se pone en negro hasta que se apaga por completo, incluida la retroiluminación del teclado. Si se toca el teclado o el trackpad antes de que se apague del todo (por ejemplo, justo antes de que la retroiluminación se apague), el ordenador se cuelga. Por el momento, no tiene solución.

El botón de encendido. Por defecto, el botón de encendido del MacBook Air apaga la pantalla y pone el ordenador en reposo. Eso no sería un problema si no fuese por dónde está situado. Para hacerlo peor, el bug anterior hace que la reacción por instinto (lanzar el reposo por accidente y querer interrumpirlo tocando el teclado) hace que se cuelgue del todo. Pero hay una solución: hacer que no se apague la pantalla al tocar el botón.

Lo primero, los riesgos. La solución supone lanzar a cada arranque un binario que analiza una aplicación en memoria y la altera, de tal forma que en lugar de iniciar la entrada en reposo, salte a la acción que muestra el diálogo de encendido. No se trata de algo especialmente peligroso, salvo por el hecho de que una actualización muy posiblemente lo deje inutilizado, o en el peor de los casos, el cambio en tiempo de ejecución que produce deje temporalmente inservible el sistema (algo altamente improbable). De ocurrir, habría que entrar en modo recovery y borrar el plist dentro de /Library/LaunchAgents/ para evitar que se ejecute.

Primero hay que descargar el código fuente aquí, para luego compilarlo y situarlo en la carpeta bin (o cualquier otra, realmente), y finalmente, hacer un plist que haga que se lance a cada arranque. Como recordatorio, hay que tener curl así como las herramientas para poder compilar (es muy fácil).

curl https://raw.github.com/binchewer/power_fixer/master/power_fixer/main.c > main.c
sudo su
gcc -o /usr/bin/power_fixer main.c
chmod +x /usr/bin/power_fixer
echo "ALL     ALL=(root)      NOPASSWD: /usr/bin/power_fixer" >> /etc/sudoers
mkdir -p /Library/LaunchAgents
curl https://gist.github.com/adrinavarro/8226124/raw/74202b0e5b2edd96dba65cbd00a34\
91f369994cb/gistfile1.xml > /Library/LaunchAgents/com.power_fixer.plist
launchctl load -w /Library/LaunchAgents/com.power_fixer.plist

Después de reiniciar, el botón de encendido debería mostrar el diálogo en lugar de apagar la pantalla. No olvides los riesgos, de todos modos.


Nota a junio de 2014: Al parecer alguna actualización de software ha solucionado dos de los tres problemas — todos, salvo el perfil de color, que por otra parte, no es un problema como tal. Hurra!

Con mi cámara

Sunday, 17 de November de 2013 » alemania  fotografía  japón  reino unido  viajes 

Poco antes de embarcar el vuelo LHR-NRT, entré a una tienda Boots para comprar cosas antes del vuelo. Había oferta de 2x1 en cámaras desechables, y una de ellas era la Kodak Ultra Compact.

Kodak Ultra Compact Foto tomada de My Camera Cabinet

Es un experimento, más que nada. Con 19 años a mis espaldas, el carrete analógico es más un recuerdo vintage que una realidad. Y quería experimentar con una cámara desechable, con un botón y nada más: nada de ajustes de sensibilidad, tiempo de exposición, enfoque…

El resultado fue interesante:

Harajuku Harajuku Ginza

De hecho, Luis al verlas comentó el aspecto "setentero" de las fotos — y cómo una sociedad como la japonesa puede confundirse en periodos a lo largo del tiempo. ¿No parece como viajar en el tiempo en algunas de las fotos?

El resto de las fotos de Tokyo en 35mm están en Flickr.

Decidí repetir el experimento este verano, al visitar algunas ciudades por Europa (Londres, Berlín y Munich). Y el resultado sigue siendo reseñable:

Portobello Munich Tegel

Una semana en Tokyo

Sunday, 17 de November de 2013 » japón  viajes 

Después de visitar Corea del Sur, me entró el gusanillo de ver más. Y es que las ofertas suelen ser tentadoras, y después de dejárselo caer a Jorge ya teníamos los billetes comprados. Realmente, el título es mentira —estuvimos 8 días y medio— y no sé por dónde empezar…

Lo primero, la sensación. La misma de siempre: the travel bug, pero esta vez, en su máximo exponente. La sensación de estar en un universo donde todo es distinto, y a la vez, reconfortantemente familiar. Y te invaden las ganas de conocerlo todo.

Y eso último aún persiste. En muchos otros casos, en unos días, se termina con la sensación de haber visto suficiente — saciedad turística. Nunca significa haberlo visto todo, porque hasta del lugar menos sospechado se pueden sacar decenas de cosas interesantes pendientes por ver… Pero Japón tiene algo. ¿Qué será?

Shibuya Crossing Chuzenji

Cabe mencionar que Tokyo no es especialmente interesante. Pero sí que es impresionante. Por sus contrastes: parques, bosques, centros comerciales, estaciones de tren, edificios enormes y pequeños templos. Por la cantidad de gente que hay. Por su infinita variedad.

En perspectiva, volar hasta Japón y visitar solamente Tokyo es mala idea. Teniendo el JR Pass y algunos vuelos baratos, es imprescindible visitar el resto del país: desde Naha (Okinawa) hasta Sapporo (Hokkaido), pasando por Nagasaki, Fukuoka, Hiroshima, Kyoto, Osaka, Nagoya y Nara. Y muchos lugares entre medias.

El viaje mereció la pena. Por las personas que allí conocimos, por lo que aprendimos, y también por las ganas de volver a visitar todo lo que nos quedó pendiente, que de cierto modo, es casi todo.

Akihabara

Esta vez, más que nunca: toca volver.

Un día en Busan

Tuesday, 14 de May de 2013 » corea del sur  viajes 

Sí, Seúl impresiona. Pero se parece más bien poco a Busan. Uno de los motivos es que, a diferencia de la capital, Busan no fue arrasada durante la Guerra de Corea. Otro es que tiene un puerto internacional, con bastante tráfico con Japón. Y, que, como Luis dice, se trata de una ciudad que rodea a las montañas.

Haedong Yonggungsa

No estuvimos más que unas pocas horas allí —de volver a Corea, intentaría pasar allí por lo menos un par de días—, con lo que nos limitamos a unas impresiones fugaces de todo lo que íbamos viendo. Quizás, lo primero, el desorden urbano: con mercados y comida donde no los esperas, templos impresionantes junto al mar, o bien una enorme torre sobre un monte al que se sube en escaleras mecánicas que salen de una estrechísima calle llena de grandes tiendas.

Busan Tower

El resto del día se queda en anécdotas y curiosidades. Como por ejemplo, la cantidad de japoneses (¡y japonesas!) que hay, por los ferrys diarios que unen el puerto de Busan con Japón (Osaka, Fukuoka entre otros). O la playa, rodeada de grandes edificios. O bien, las calles estrechas con negocios y mercados de comida al aire libre donde podías encontrar cualquier cosa a un precio sospechoso.

Conociendo Seúl

Sunday, 21 de April de 2013 » corea del sur  viajes 

Dicen que Seúl es la ciudad más tecnológicamente avanzada del mundo. Quizás no, o quizás compita con Tokyo por ese puesto (y pronto podré desempatar!). Es una ciudad con mucha historia, y a la vez, una ciudad muy reciente (arrasada por guerras en el último siglo), pero con muchas cosas que ver, conocer, e historia que aprender.

A las afueras de la estación

Como tal, tiene su dosis de historia en templos como Gyeongbokgung, Changdeokgung y otros palacios cuyo nombre no recuerdo por mucho que lo haya intentado. La entrada suele ser asequible e incluyen visita guiada gratuita en inglés (momento guiri) que está muy bien y es interesante — sobre todo para conocer el pasado dinástico de Corea, sus tradiciones históricas y los eternos roces con el imperio japonés.

Una de las cosas destacables es el contraste que los templos ofrecen. Por ejemplo, a la salida de Gyeongbokgung está la avenida Sejong-daero con edificios enormes, y cuando llegamos nosotros, un evento de celebración de la elección de la nueva presidenta. Pero eso no es nada si comparamos con Changdeokgung y Huwon (el "jardin secreto"). En una ciudad con 17,000 habitantes por kilómetro cuadrado hay un enorme jardín que merece la pena conocer por sus contrastes, harmonía e historia.

Perdido en el jardín secreto

Siguiendo la línea histórica, hay muchísimas cosas que ver y conocer. Por ejemplo, Bukchon, un barrio con casas de estilo tradicional, y que nada tiene que ver con el estilo geométrico y moderno que hay en el centro de Seúl (que por cierto, impresiona).

También hay montones de templos, algunos más o menos interesantes y bonitos (recordemos la tradición budista en Corea). O el pequeño río que antes era una autopista y ahora el ahora fluye en sentido contrario… Witty.

Seúl es una ciudad de contrastes. Con enormes avenidas que a su vez tienen pequeñas calles comerciales. O famosas tiendas en coreano (en realidad, era por ser Insadong).

También vimos la N Seoul Tower, en el monte Namsan. La subida es impresionante, en un ¿telecabina? con vistas encima de todo Seúl, y el monte iluminado. Una vez arriba, no decepciona. Y las vistas desde el mirador en el interior de la torre, tampoco.

Dominando Seúl

Las calles comerciales también son impresionantes. Y, en el caos ordenado de la ciudad, también llegamos a toparnos con mercados distintos. Otros lugares, también en el área de "mercados", eran un tanto sorprendentes. En medio de una frenética ciudad, gente de lo más normal comiendo bajo lonas en pequeños puestos improvisados. Y todo era delicioso.

Aún dejándome muchas cosas en el tintero, no puedo dejar tampoco sin destacar el área de Gangnam (ya… la famosa canción…). Supongo que de noche impresiona más que de costumbre. Allí es donde están basadas las grandes (y millonarias) empresas, donde está el ocio nocturno (también en Hongdae), y es el súmmum de la modernidad.

Gangnam

En general, Seúl es impresionante. Y eso contrasta con Busan, que me pareció más relajado y menos puntero que Seúl. Quizás porque tiene sol y playa, o porque es más pequeño…